UCAB Guayana analizó los desafíos económicos y la gobernanza territorial en el seminario «Territorio, descentralización y perspectivas»
Especialistas de la institución debatieron sobre las distorsiones macroeconómicas del país, la recentralización de los recursos y el diseño de soluciones desde el desarrollo local

Comunicaciones UCAB Guayana
La Universidad Católica Andrés Bello, extensión Guayana, (UCAB Guayana) sirvió de sede para el seminario «Territorio, descentralización y perspectivas», en el marco de la Semana Empresarial que organiza la casa de estudios. El encuentro académico se llevó a cabo el pasado jueves 21 de mayo de 2026, y reunió a estudiantes, profesores y miembros de la sociedad civil.
El panel central estuvo integrado por la Dra. Aiskel Andrade, politóloga y directora del Centro de Estudios Regionales (CER) de la UCAB, junto al Prof. Jesús Palacios, economista, consultor y docente de la UCAB. Ambos expertos ofrecieron un diagnóstico profundo sobre la situación económica actual de Venezuela, los retos de la gobernanza territorial y las alternativas productivas para las comunidades de la región Guayana.
Un «año de reseteo» frente a grandes distorsiones
Durante su intervención, el profesor Jesús Palacios describió el panorama económico del país como un «año de reseteo efectivo». Detalló que, tras enfrentar una severa contracción acumulada de casi el 80% desde 2012, la economía nacional ha registrado una recuperación muy gradual iniciada en el año 2021. A pesar de que se proyecta un crecimiento cercano al 12% para este año, Palacios advirtió sobre la persistencia de importantes desafíos macroeconómicos.
Destacó que el diferencial cambiario se mantiene en niveles críticos en torno al 35%, impactando fuertemente la tesorería de las empresas, mientras que la inflación anualizada supera el 600% en bolívares y alcanza un 20% en dólares.
También resaltó datos de la encuesta ENCOVI que reflejan que la pobreza multidimensional afecta a más del 50% de la población, agravada por el deterioro severo en el acceso a servicios básicos como agua y electricidad.
Sobre la producción de crudo, Palacios mencionó que si bien ha aumentado, el flujo comercial se reconfiguró de manera notable en el último período; el 70% de las exportaciones se dirigió a Estados Unidos en 2025, en contraste con el 22% registrado en 2024.
La antifragilidad
Frente a esta realidad, Palacios instó al sector productivo a adoptar la «antifragilidad», un enfoque que supera la resiliencia tradicional y exige que las empresas salgan mejor preparadas de las crisis mediante una gerencia eficiente, planificación financiera estricta y optimización de estructuras de costos.
«Creo que ese es un poco el foco que debemos ponerle como sociedad a lo que hemos vivido. Ya no somos los mismos, cambiamos, tenemos otras miradas, estamos hablando de cosas distintas, hablamos de eficiencia, hablamos de productividad y eso sí es algo que yo veo a pesar de que ha sido un desafío de larga data en el país, la verdad es que antes de esta crisis, los venezolanos estaban más pendientes de un negocio cambiario, de un negocio con el crédito y no del proceso productivo propio de la empresa», expresó.


La trampa de la recentralización y la fuerza del desarrollo local
Por su parte, la Dra. Aiskel Andrade centró su ponencia en delimitar conceptualmente la descentralización del desarrollo local. Explicó que la descentralización administrativa por sí sola no produce equidad de manera automática si carece de capacidades institucionales, autonomía local y una distribución fiscal justa.
Andrade alertó sobre la «trampa de recentralización de facto» en el modelo venezolano. Sostuvo que el Estado central ejerce un control absoluto sobre sectores estratégicos, como la minería y la energía, despojando a los municipios de la toma de decisiones. Asimismo, criticó que el marco legal, como la Ley de Minas, prioriza fines extractivos nacionales sin garantizar una justa redistribución de la renta hacia las regiones.
«Los beneficios económicos los capturan actores transnacionales y centrales, pero los costos ambientales, sociales y de seguridad los pagan directamente quienes habitan estos territorios», afirmó.
La directora del CER-UCAB identificó cuatro obstáculos críticos para la gobernanza territorial actual: la inacción del Estado central; la exclusión estructural; falta de mecanismos participativos; y tensión socioambiental.
A pesar de las adversidades, la especialista resaltó el papel del territorio como un «espacio vivo» dotado de actores y relaciones propias. Como ejemplo de éxito y organización comunitaria, destacó las iniciativas locales orientadas a la obtención de la denominación de origen del queso guayanés, un paso que demuestra la viabilidad de alternativas productivas y sostenibles frente a la dependencia extractiva.
Pensar el futuro desde las capacidades locales
Hacia el cierre del seminario, ambos ponentes concluyeron que el verdadero crecimiento y desarrollo a largo plazo de Venezuela no provendrá únicamente de la explotación de recursos energéticos, sino de la reconstrucción institucional, la mejora en la calidad de vida y el fortalecimiento de las capacidades del sector privado y comunitario.
Con la realización de este espacio, la UCAB Guayana ratifica su misión como un centro de pensamiento activo, promoviendo debates urgentes para conectar el conocimiento académico con soluciones prácticas orientadas a la sostenibilidad y el bienestar de la región Guayana.
