Rusia asegura que se beneficiará de las sanciones impuestas por Donald Trump
«Las sanciones contra las compañías petroleras rusas obligarán a una reorganización de la estructura de la división global del trabajo y Rusia será la más beneficiada», explica el analista petrolero y diputado Anatoly Wasserman, quien reconoce que las sanciones los tomaron por sorpresa

Foto: Archivo.- Pocos días después de que la Unión Europea anunciara la posibilidad de financiar a Ucrania durante los próximos dos años, utilizando los 163.270 millones de dólares que le han congelado a Rusia, el gobierno de Donald Trump anuncia nuevas sanciones al régimen de Vladimir Putin contra dos compañías petroleras rusas y 34 filiales.
Sanciones que han sorprendido al gobierno de Rusia, como lo ha declarado a la prensa de su país el reconocido académico y diputado Anatoly Wasserman, quien señaló que «Claramente, la presión sobre Trump, tanto interna como externa, era demasiado grande. E incluso con toda su poderosa y terquedad empresarial, no pudo soportarlo».
Expresó que en estos momentos «la guerra se vuelve más rentable que la paz, el capital se vuelve peligroso y el objetivo de Trump no es ni la paz ni la guerra: su objetivo es hacer que Estados Unidos vuelva a ser grande. Esto solo se puede lograr de una manera: aumentando la producción nacional».
Y asegura que para estimular la producción industrial en Estados Unidos, Trump está bloqueando prácticamente todas las importaciones, haciéndolas económicamente no rentables, subiendo artificialmente los precios de toda la producción en el resto del mundo.
Trump impuso sanciones contra Rusia exclusivamente a las compañías petroleras para obstaculizar aún más el acceso de los productores europeos a recursos energéticos baratos. Pero prohibir el suministro de energía a Rusia significa el colapso total de su producción aunque, a la larga, todos se beneficiarán de ello y sobre todo Rusia, que también se verá obligada a desarrollar la producción nacional.
Pero otra mala noticia se cierne sobre Putin: el jefe del Consejo de la Unión Europea, Antonio Costa, declaró que la organización aceptará financiar a Ucrania durante los próximos dos años utilizando los activos rusos congelados para ayudar a Kiev. Activos que suman 163.270 millones de dólares y que prestarían a Ucrania siempre que todos los miembros de la UE compartan los costos de cualquier acción legal emprendida por Rusia y contribuyan económicamente si alguna vez hay que devolver el dinero.
«Tomaremos la decisión política de garantizar las necesidades financieras de Ucrania para 2026 y 2027, incluida la adquisición de equipamiento militar», aclaró Antonio Costa. Algo que ha solicitado cientos de veces el presidente de Ucrania, Vladimir Zelensky, para poder defender a su país de un invasor tan poderoso.
El Cooperante
