LA SOLIDARIDAD: EL SECTOR PRIVADO ANTE LOS TERREMOTOS EN VENEZUELA

Una fecha que ha sido conmemorada por su legado histórico, retoma un significado de lucha, consuelo y aceptación ante las consecuencias provocadas por dos movimientos telúricos que han golpeado la nación***
El 24 de junio en Venezuela estará grabado permanentemente en la memoria de La Guaira, no solo por los fuertes terremotos que sacudieron sus costas y montañas, sino por la respuesta inmediata, humana y organizada que surgió desde sus cimientos sociales.
A casi un mes de la tragedia que agravóel escenario de toda Venezuela, Entre el caos y la incertidumbre que ha sido provocada por la naturaleza, el sector privado y los gremios empresariales, han demostrado que su compromiso va mucho más allá de la actividad comercial, estos se convirtieron en un pilar indispensable para la supervivencia y la reconstrucción.
Minutos después que la tierra dejó de moverse, mientras el polvo aún se asentaba sobre las avenidas y las comunicaciones flaqueaban, los empresarios locales (desde grandes industriales hasta pequeños comerciantes y hoteleros) entendieron que la emergencia no daba margen de espera.
Surgieron varios factores:
- Respuesta inmediata y logística de rescate
La primera gran batalla se libró en las calles bloqueadas por los derrumbes. Sin esperar protocolos formales, empresas constructoras y contratistas de la zona movilizaron de inmediato su maquinaria pesada (excavadoras, camiones de carga y herramientas de corte) para abrir paso a los cuerpos de rescate en las vías principales y sectores de difícil acceso. Esta rápida reacción permitió restablecer rutas de evacuación críticas en las primeras horas, facilitando el traslado de heridos hacia los centros asistenciales.
- Suministro y canalización de ayuda humanitaria
La escasez de agua potable y alimentos suele ser el enemigo más silencioso tras un desastre. Los distribuidores locales, supermercados y almacenes privados abrieron sus puertas para coordinar la entrega directa de insumos básicos.
- Agua y alimentos: Se distribuyeron miles de litros de agua embotellada y raciones de comida no perecedera directamente en las zonas más afectadas.
- Insumos médicos: Las farmacias de la región y laboratorios privados donaron material de curación, analgésicos y antibióticos para abastecer los puestos de atención médica de campaña.
- Refugio temporal: Hoteles y posadas de La Guaira habilitaron áreas seguras de sus instalaciones para resguardar de manera temporal a familias que habían perdido sus hogares o cuyas viviendas quedaron bajo evaluación de riesgo estructural.
- El valor de la reactivación económica
Pasada la fase más aguda del rescate, el gran desafío de los empresarios ha sido mantener a flote el empleo y la estabilidad económica de la región. Conscientes de que el desempleo agrava cualquier crisis humanitaria, el sector privado se ha enfocado en recuperar rápidamente la operatividad de los negocios, garantizando el pago de nóminas y ofreciendo flexibilidades a aquellos colaboradores directamente afectados por el sismo.
«La reconstrucción de La Guaira no es solo levantar paredes; es devolver la tranquilidad y la dignidad a nuestra gente. Las empresas no somos entes aislados, somos parte del tejido de esta comunidad.»
Sentimiento compartido por el empresariado guaireño
El doblete sísmico del 24 de junio puso a prueba la resistencia de La Guaira, pero también dejó en claro una gran verdad «el desarrollo y la superación de las crisis requieren de una alianza inquebrantable entre la ciudadanía, las instituciones y un sector privado comprometido».
Los empresarios de La Guaira demostraron que su recurso más valioso no está en sus balances financieros, sino en su profunda vocación de servicio y amor por la tierra que los ve crecer.
Ofertas de empleo a nivel nacional
Tomas Guerra, como delegado en Venezuela de la Cámara Venezolana Brasilera de comercio e industria de Roraima, sugiere también que los gremios empresariales ofrezcan las demandas de empleo por cada sector , para reclutar a los damnificados y apoyarlos a seguir adelante garantizándoles una calidad de vida que les permita el bienestar familiar.
Aún, cuando el país hace esfuerzos para retomar su rutina cotidiana sin dejar de tener el foco en la Guaira, la recolección de insumos por parte del sector empresarial continúa siendo un factor importante, pero eso no debe ser suficiente.
Semanas después del doblete sísmico es donde se endurece la emergencia a través de la constancia en los envíos de ayuda y la contingencia para recibir a las familias desplazadas «no solo debe ser la entrega de insumos, sino también proporcionarle mecanismos a través del cual ellos puedan afianzar su estabilidad de manera independiente». Nota de Prensa
