En Caroní familiares de presos políticos exigen sus liberaciones
**** Los voceros señalaron que a pesar de los anuncios previos sobre posibles revisiones de casos no se han materializado todas las libertades

Redacción ODD / InfoSur Guayana
Familiares de los detenidos por motivos políticos, este martes, se concentraron en el centro de Alta Vista, Puerto Ordaz para pedir a las autoridades nacionales una respuesta inmediata por la excarcelación de sus parientes.
Durante la concentración, los voceros señalaron que a pesar de los anuncios previos sobre posibles revisiones de casos no se han materializado todas las libertades para el grupo de personas recluidas en centros nacionales como el Instituto Nacional de Orientación Femenina (INOF), El Helicoide y los recintos del estado Bolívar.
Exigen liberaciones
Kailín Noguera, hija de la activista Omaira Salazar, declaró que su madre tiene un año y tres meses detenida.
«Estamos exigiéndole a los entes competentes y a la presidenta encargada Delcy Rodríguez, que vean sus casos. Nos dicen que están trabajando en ello y que debemos esperar, pero exigimos que sean liberados prontamente», afirmó.
Por su parte, Tony Briceño esposo caso de Marbelis Josefina Lanz de Briceño, quien fue arrestada el 8 de agosto de 2024, también alzó su voz para pedir por la liberación de su esposa.
Briceño recordó que su esposa estuvo recluida 16 meses en la sede de la DGCIM, posteriormente fue trasladada a Guaiparo (Zona 7) y finalmente al INOF, donde se encuentra actualmente.
De acuerdo a Briceño, en dicho recinto actual hay al menos 20 mujeres consideradas presas políticas que no han sido beneficiadas por las recientes boletas de excarcelación.
Clamor por trabajadores de Corpoelec
En la manifestación pacífica, ciudadanos también pidieron por 11 trabajadores de Corpoelec que permanecen detenidos desde hace más de un año “de forma injusta”.
«Todos son hombres honestos y trabajadores. Son 11 familias que estamos aquí esperando por ellos», expresó uno de los asistentes.
Bajo la consigna «¡Libertad!», que unificó el reclamo de los presentes, los familiares coincidieron en que el único «delito» de sus allegados ha sido «pensar diferente».
En se orden, reiteraron que continuarán elevando sus voces hasta obtener una respuesta del sistema de justicia que permita el retorno de los detenidos a sus hogares.
