China exige garantías para sus inversiones en Venezuela tras acuerdo petrolero con EE. UU.
El pronunciamiento de China se produce después de que la Casa Blanca revelara nuevos detalles del acuerdo petrolero entre Estados Unidos y Venezuela

El Gobierno de China advirtió este martes que los derechos e intereses legítimos de sus empresas y ciudadanos en Venezuela deben ser protegidos, en medio de las interrogantes sobre el posible impacto que tendría un nuevo acuerdo petrolero entre Caracas y Washington sobre las inversiones chinas.
El pronunciamiento fue hecho por el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores chino, Guo Jiakun, durante una rueda de prensa en Beijing, al ser consultado sobre las consecuencias que podría tener el acuerdo energético entre Estados Unidos y Venezuela para los proyectos existentes de China en el país sudamericano.
Guo sostuvo que Beijing mantiene la posición de que las relaciones entre los Estados deben desarrollarse conforme a los principios establecidos en la Carta de las Naciones Unidas.
Asimismo, señaló que la cooperación económica y comercial internacional debe sustentarse en condiciones de igualdad, beneficio mutuo y resultados favorables para las partes involucradas.
El portavoz destacó que los acuerdos de cooperación entre China y Venezuela están respaldados tanto por el derecho internacional como por las legislaciones de ambos países.
En ese sentido, insistió en que los derechos e intereses legítimos de China en territorio venezolano deben contar con las garantías correspondientes.
El pronunciamiento de China se produce después de que la Casa Blanca revelara nuevos detalles del acuerdo petrolero entre Estados Unidos y Venezuela.
El convenio contempla que la empresa privada North American Blue Energy Partners (NABEP) opere durante 100 años un total de 17 campos con reservas probadas estimadas en 65.000 millones de barriles.
Según Washington, la mayoría de los campos adicionales que pasarán a ser operados por NABEP estaban anteriormente bajo control u operación de empresas rusas y chinas, además de compañías vinculadas a los gobiernos de Nicolás Maduro y Hugo Chávez. La Casa Blanca presentó el acuerdo como parte de una estrategia para reducir la influencia extranjera que considera adversa a los intereses estadounidenses en Venezuela.
El acuerdo también contempla una participación de 35 % para una entidad del Departamento de Guerra de EE. UU. en la empresa matriz de NABEP, derechos estadounidenses sobre parte de la producción y poder de veto en la junta directiva. Washington prevé además hasta 100.000 millones de dólares en inversiones para recuperar la producción petrolera venezolana.
Agencias
