Estados Unidos suspenderá visados y aplicará controles aeroportuarios por el ébola

Estados Unidos anunció nuevas medidas de control sanitario para evitar la propagación del ébola, luego de que la Organización Mundial de la Salud declarara como emergencia internacional el brote registrado en África central.
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades informaron que se reforzarán los controles médicos en aeropuertos para pasajeros procedentes de zonas afectadas y, además, se aplicarán restricciones temporales de entrada a personas que hayan estado recientemente en Uganda, República Democrática del Congo o Sudán del Sur.
Las autoridades sanitarias estadounidenses confirmaron también que un ciudadano estadounidense que se encontraba trabajando en la República Democrática del Congo contrajo el virus. Sin embargo, los CDC consideran que el riesgo inmediato para la población general en Estados Unidos continúa siendo bajo.
El presidente Donald Trump aseguró que, por ahora, el brote permanece concentrado en África, aunque reconoció preocupación por la evolución de la situación sanitaria.
En paralelo, el Departamento de Estado informó la movilización de 13 millones de dólares para apoyar las labores de respuesta inmediata frente al brote, mientras funcionarios estadounidenses mantienen coordinación con organismos internacionales y autoridades locales en los países afectados.
La crisis sanitaria también ha reactivado el debate sobre la capacidad de respuesta internacional tras la salida oficial de Estados Unidos de la OMS durante la administración Trump y los recortes presupuestarios aplicados a la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid), históricamente clave en operaciones contra epidemias de ébola.
Expertos en salud pública cuestionaron la estrategia estadounidense y advirtieron que la cooperación internacional sigue siendo fundamental para contener enfermedades altamente contagiosas.
Según cifras oficiales divulgadas por el Ministerio de Salud congoleño, el actual brote deja al menos 91 fallecidos y unos 350 casos sospechosos. La mayoría de los afectados tienen entre 20 y 39 años y más del 60 % son mujeres. Además, las autoridades sanitarias confirmaron que todavía no existe una vacuna ni un tratamiento específico para la cepa responsable de esta epidemia.
Agencias
