Caroní: Transformador quemado y sueños apagados: la realidad del Bicentenario
Residentes del sector 7 luchan por la electrificación y mejoras básicas, mientras esperan respuesta de Corpoelec y autoridades locales

En el corazón del antiguo Cambalache, ahora llamado Brisas del Río Orinoco, yace el sector 7, conocido también como Bicentenario. Más de cincuenta familias, con raíces profundas en la tierra y en la cantera, habitan este rincón de Puerto Ordaz, donde el sol cae pesado sobre manos curtidas por el trabajo en la agricultura, la pesca y la selección de piedras.
El suelo nunca fue fácil; la carencia de agua potable, electricidad, escuelas y transporte era un enemigo constante. Sin embargo, la dificultad no logró detener la voluntad de estos lugareños. Ingeniosamente, entroncaron pedazos de guayas desde el banco de transformadores de la Planta de Asfaltos Bolívar hacia sus hogares, trazando un camino de luz a través de la desidia estatal.
En sendos espacios olvidados como la vieja Compiedras y CETACA, se avistan familias enteras, parejas acompañadas de hijos, escarbando entre las rocas. Con paciencia, separan las piedras pequeñas de las grandes, vendiéndolas a quienes requieren materiales para construir sueños y esperanzas en otros confines.
