Gobernadora Yulisbeth García, alcaldes y alcaldesas estuvieron presentes: Pueblo del estado Bolívar se unió en oración por Venezuela
En un acto de fe, fraternidad y devoción, la líder regional, junto con alcaldes y alcaldesas, legisladores, concejales, movimientos sociales, pastores y autoridades políticas, congregó al pueblo para clamar por la paz y prosperidad de Venezuela, reafirmando el apoyo espiritual y el respaldo a la gestión de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez

Prensa Gobernación de Bolívar
En una conmovedora jornada espiritual cargada de devoción, alabanzas y profunda fe, la gobernadora del estado Bolívar, Yulisbeth García, encabezó el encuentro de oración “Cuando un país ora, Dios escucha”, con el objetivo de pedir por las víctimas de los dos terremotos y por el renacimiento de Venezuela.
La actividad, orientada a elevar plegarias por la paz, las familias de La Guaira, la fraternidad y el bienestar integral de la Patria, reunió a la comunidad en las instalaciones del Hotel Rosa Bela, en el municipio Caroní, convirtiéndolo en un altar colectivo de esperanza y unidad divina.
El sagrado encuentro contó con una participación multitudinaria e incluyente. Junto con la mandataria regional, se unieron los alcaldes y alcaldesas de la entidad, legisladores del Consejo Legislativo, concejales, voceros de los distintos partidos políticos del Gran Polo Patriótico Simón Bolívar, movimientos sociales, líderes pastores y el pueblo soberano, quienes en un solo corazón predicaron la palabra de Dios y entonaron cantos de glorificación.





Durante la jornada se exaltó la cita bíblica del Salmo 33:12: «Bienaventurada la nación cuyo Dios es el Señor, el pueblo que él escogió como su herencia», reafirmando el compromiso ético, humano y espiritual con cada familia guayanesa.
En este ambiente de comunión, la gobernadora Yulisbeth García subrayó el respaldo absoluto al trabajo y liderazgo de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, destacando que la fe y el trabajo articulado son los motores fundamentales para consolidar la paz y el progreso en la nación.
Con las manos alzadas hacia el cielo y el compromiso renovado, la cita concluyó en victoria espiritual, con la convicción de que la oración constante seguirá guiando el destino próspero del estado Bolívar y el renacimiento de Venezuela.
