Nueve venezolanos se declaran culpables de operar una red de trata sexual en Nashville

El Departamento de Justicia de EE. UU. informó que nueve venezolanos se declararon culpables por cargos relacionados con una red de trata sexual que operaba en varios moteles de Nashville, Tennessee.
De acuerdo con la información difundida, los procesados admitieron los delitos de trata de personas, tráfico ilícito de inmigrantes y blanqueo de dinero.
Según documentos judiciales, los acusados dirigían una red de trata y tráfico de personas dirigida a mujeres venezolanas vulnerables, quienes eran reclutadas con promesas de empleo para ser llevadas a la nación norteamericana.
Una vez que eran reclutadas e ingresaban ilegalmente a EE. UU., los acusados las llevaron a Nashville, donde les dijeron que tenían una deuda exorbitante por el tráfico de personas, la cual «solo podían pagar mediante la prostitución». Quienes se resistían eran amenazadas con sufrir daños físicos contra ellas y sus familias en Venezuela.
Los acusados se beneficiaban quedándose con una parte de las ganancias de las mujeres, además de cobrar las deudas exorbitantes por el tráfico de personas.
«Las operaciones de tráfico y contrabando de personas representan una peligrosa confluencia de explotación e ilegalidad», declaró el fiscal general adjunto A. Tysen Duva, de la División Penal del Departamento de Justicia.
Duva destacó que estas personas «se lucraron del sufrimiento humano mientras socavaban la integridad de nuestra frontera».
Por su parte, el fiscal federal Braden H. Boucek del Distrito Medio de Tennessee declaró que la organización criminal «explotó a mujeres vulnerables, se enriqueció mediante la coacción y la violencia, y demostró un total desprecio por la dignidad humana y el estado de derecho».
A la vez, aseguró que continuarán colaborando con sus socios encargados de hacer «cumplir la ley para que los traficantes de personas rindan cuentas, desmantelar las organizaciones criminales transnacionales que operan en nuestras comunidades y garantizar justicia para las víctimas».
Los implicados
De acuerdo con la información, los líderes de la banda eran Yilibeth Carmen Rivero-de Caldera («Rivero») y su hijo, Kleiver Daniel Mota Rivero («Mota»), quienes dirigieron y gestionaron la red de trata y tráfico de personas.
Rivero reclutó a sus hijos adultos y sus cónyuges, a la novia de Mota y a otras personas para que desempeñaran diversas funciones en la red. Rivero, Mota y el acusado Ramón De Jesús Velásquez Martínez («Velasquez») utilizaron amenazas de violencia, incluyendo el uso de armas de fuego, para intimidar y obligar a las mujeres víctimas de la trata a cooperar.
El organismo explicó que, para intimidar aún más a las mujeres, Mota y otros acusados llevaron a las víctimas a creer que estaban afiliados a una banda carcelaria venezolana y hablaron abiertamente sobre su anterior condena por homicidio en Venezuela.
Rivero, Mota, Velásquez y los otros seis acusados —Wilmarys Del Valle Manzano Solorzano («Manzano»), Endrik Alexander Morales-Rivero («Morales»), Ariannys Beatriz Gutiérrez-Carrillo («Gutiérrez»), Frankyanna Del Valle Romero-Rivero («Romero»), Jesús Enrique Castillo Rodríguez («Castillo») y Yuribetzi Del Valle Gómez Machuca («Gómez»)— organizaron o ayudaron de alguna otra manera al contrabando de las víctimas a los Estados Unidos.
Además, eran os responsable de publicar anuncios de servicios sexuales comerciales en línea para las víctimas, concertar estas citas con hombres que respondieron a las publicaciones y recaudar las ganancias de los actos sexuales comerciales.
Rivero, Mota, Romero y Morales se declararon culpables de conspiración para la trata de personas con fines sexuales, conspiración para traer extranjeros a Estados Unidos con fines de lucro y conspiración para cometer lavado de dinero.
Castillo se declaró culpable de conspiración para la trata de personas con fines sexuales y conspiración para cometer lavado de dinero. Gutiérrez, Gómez y Velásquez se declararon culpables de conspiración para la trata de personas con fines sexuales.
Manzano se declaró culpable de conspiración para traer extranjeros a Estados Unidos con fines de lucro y conspiración para cometer lavado de dinero.
Los cargos de los que Rivero, Mota, Romero, Morales, Castillo, Gutiérrez, Gómez y Velásquez se declararon culpables conllevan una pena máxima de cadena perpetua. Los cargos de Manzano conllevan una pena máxima de veinte años de prisión.
Está previsto que los acusados sean sentenciados durante la semana del 16 de noviembre.EC
