Música como medicina: Furadion transforma el entorno clínico en un refugio de paz para sus pacientes

La violinista Esther Cedeño transforma el entorno clínico de Furadion en un espacio de paz para los pacientes en tratamiento.
La jornada, protagonizada por la violinista Esther Cedeño, demostró que el tratamiento contra el cáncer en la región trasciende lo médico para abrazar la salud espiritual y la solidaridad colectiva
Ciudad Guayana – En un emotivo encuentro que unió la fe, la medicina y el arte, la Fundación Unidad de Radioterapia Oncológica (Furadion) llevó a cabo el concierto para el alma: “Melodías de Esperanza”. Esta actividad, diseñada por su junta directiva, se consolida como una iniciativa de alto impacto emocional para brindar amor y apoyo espiritual a los pacientes que actualmente continúan con tratamientos de quimioterapia.
Es importante destacar que la Fundación Furadion es la bandera insigne de Rotary San Félix, una organización dedicada a la atención y apoyo integral de pacientes oncológicos en la región. Su labor está enfocada en ofrecer tratamientos especializados con un modelo de gestión que prioriza el alto sentido de humanidad y el compromiso social, siendo un pilar fundamental para la salud oncológica en el estado Bolívar.
La jornada contó con la interpretación de la reconocida violinista y aliada de la institución, Esther Cedeño. A través de las cuerdas de su instrumento, Cedeño transformó el entorno clínico habitual en un escenario de profunda paz, donde las notas musicales ofrecieron un respiro necesario frente a los retos que enfrentan diariamente.
Durante la actividad, Corina García, administradora y representante de la junta directiva, destacó el valor de estas acciones complementarias al tratamiento médico para la recuperación cada paciente.
“Nuestro compromiso en Furadion va más allá del tratamiento médico; entendemos que la sanación integral requiere atender el espíritu y las emociones”, expresó García durante el encuentro.


Añadió que “las sonrisas y la serenidad en los rostros de nuestros guerreros mientras escuchaban el violín nos reafirma que la música es, efectivamente, una medicina para el alma”. Con este testimonio, la institución subrayó el impacto positivo de la musicoterapia en el estado anímico de los pacientes, validando el arte como un componente esencial en el proceso de sanación integral que promueven en la región.
En este sentido, el evento no solo reunió a quienes reciben tratamiento, sino que se convirtió en un espacio de acompañamiento para familiares y amigos, creando una atmósfera de solidaridad y fortaleza colectiva. Esta actividad forma parte del programa de atención humanizada que impulsa la fundación, buscando constantemente alternativas que mejoren la calidad de vida y el bienestar psicológico de quienes luchan contra el cáncer.
Con este tipo de iniciativas, Furadion ratifica su misión de ser un faro de luz y esperanza en la región, agradeciendo el talento de artistas como Esther Cedeño, quienes ponen su don al servicio de las causas más nobles y del bienestar de la comunidad.
Nota de Prensa
